Cuando el Pan y el Trabajo vuelven a ser un reclamo urgente

Cada 7 de agosto, la devoción a San Cayetano vuelve a encontrarse con las demandas del pueblo trabajador. En un contexto marcado por la pérdida de empleo, la pobreza y la caída de los ingresos, el día de San Cayetano volvió expresar un reclamo urgente: trabajo digno, salarios que alcancen y un modelo productivo que permita vivir con dignidad.

Junto a miles y miles de fieles congregados en la capilla de Liniers y en las parroquias a lo largo y ancho del país, los sindicatos y organizaciones sociales acompañaron las procesiones y encuentros por el Día de San Cayetano, por Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo.

San Cayetano: un amparo en los tiempos de crisis

San Cayetano, uno de los santos más populares en nuestro país, es desde hace décadas un sostén que acompaña al pueblo humilde, especialmente en años como estos: de crisis, recesión y desempleo. Su figura toma relevancia entre los trabajadores y el mundo sindical desde los años ‘30, convirtiéndose en Argentina en el patrono del Pan y del Trabajo.

En 1981, en el marco del resurgimiento de la organización de los sindicatos frente a la Dictadura, la CGT elige su amparo para convocar a una de las primeras grandes movilizaciones opositoras con críticas al modelo económico y a la violencia de la dictadura. La famosa marcha de noviembre de 1981 bajo el lema Paz, Pan y Trabajo congregó a unas 50 mil personas en la capilla de San Cayetano en el barrio de Liniers.  

Desde hace 10 años, la CGT, las centrales obreras y las organizaciones sociales realizan una marcha conjunta en el Día de San Cayetano, sumando el pedido por tierra y techo, en sintonía con la prédica del Papa Francisco, quien haciendo se eco de las reivindicaciones de organizaciones sociales de todo el mundo, impulsó el reclamo por Tierra, Techo y Trabajo.   

En Córdoba

En Córdoba, los gremios del Movimiento Obrero Unido de Córdoba llevaron adelante una nueva olla popular, en la plazoleta del Puente Sarmiento, dándole continuidad a esta actividad solidaria realizada todos los viernes en distintas plazas de la ciudad.  Con presencia de todos los gremios, en esta oportunidad la logística estuvo coordinada por los compañeros del Sindicato de la Alimentación (STIA).

Por Luz y Fuerza de Córdoba formaron parte Daniel Tapia, Secretario Adjunto, Franco Carrizo, Secretario de Previsión Social, Roberto Britos, Secretario de Política Energética y Marcela Siccone, secretaria de la Mujer y Equidad de Género. 

Marcela Siccone, Roberto Britos, Daniel Tapia y Franco Carrizo participan de la olla popular del pasado 7 de agosto.

Por la tarde, organizaciones sociales de la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), y sindicatos de todas las centrales obreras realizaron una marcha desde la CGT Histórica de Av. Vélez Sarsfield hasta la catedral en Plaza San Martín.

Sobre la explanada de la Catedral, se realizó el oficio religioso y la tradicional bendición de herramientas, con la participación de trabajadores y trabajadoras de numerosas cooperativas, comedores comunitarios, organizaciones sociales y sindicatos. Posteriormente hicieron uso de la palabra Rubén Urbano, de la CGT Regional Córdoba, Mariana Mandakovic de la CTA Autónoma y referentes de la UTEP Y la CCC; del acto participaron por nuestro sindicato los compañeros Marcela Siccone y Germán Agüero.

Nuestros compañeros Germán Agüero y Marcela Siccone junto a Rubén Daniele y Leticia Medina en un momento del acto por el Día de San Cayetano

En los pedidos a San Cayetano, así como en las consignas que acompañaron los actos en, queda expresada la realidad del modelo libertario que golpea a miles de argentinos. La preocupación por la falta de trabajo, el aumento de la pobreza y la falta de alimentos, los ingresos que no alcanzan a cubrir lo necesario, las deudas que se acumulan, más y más horas de trabajo para tratar de llegar a fin de mes. 

En los años de mayor redistribución y crecimiento económico, la visita a San Cayetano es muchas veces de agradecimiento, pero hoy prevalece el pedido por trabajo.

Menos empleo, más precariedad: el rostro de la crisis

Es que desde iniciada la actual gestión nacional en 2023, se perdieron a nivel nacional 341.396 puestos de trabajo registrados puestos de trabajo y la informalidad creció del 35,7 al 44%.

En Córdoba, un reciente informe del empresario pyme Nicolás Mendizábal en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), reveló que 4.647 unidades productivas se perdieron entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Ni siquiera los inicios del gobierno de De la Rúa había arrojado indicadores de empleo tan malos para Córdoba.

La pérdida de puestos de trabajo afecta a todas las ramas y empuja a miles de familias al endeudamiento y la vulnerabilidad, un drama que quedó expresado en las masivas congregaciones alrededor de San Cayetano.

Entre los reclamos se pidió por la generación de política pública que fomente el empleo de calidad, un plan productivo que recupere la industria nacional, así como la asistencia para los sectores más golpeados.

Frente a un modelo que profundiza la desigualdad y expulsa trabajadores, la respuesta sigue siendo la organización, la solidaridad y la unidad del movimiento obrero y popular.

La tradicional bendición de herramientas de trabajo