A 50 años del golpe: El movimiento obrero planta bandera contra la entrega
No es casualidad que los mismos sectores que hoy impulsan la precarización y el desmantelamiento de nuestras conquistas, sean los herederos políticos e ideológicos de quienes hace 50 años instalaron el terror para imponer un modelo de hambre.

Debemos ser claros: los derechos laborales son Derechos Humanos. Cuando se ataca un convenio colectivo, cuando se facilita el despido o se persigue la organización sindical, se está vulnerando la base misma de la dignidad humana y la democracia. El plan económico de la última dictadura cívico-militar tuvo un objetivo central: disciplinar a la clase trabajadora. Hoy, bajo el disfraz de la «modernización», intentan completar aquel ciclo de despojo.
Nuestra participación en el Foro Sindical de Derechos Humanos no es un acto meramente conmemorativo. Es un acto de defensa propia. Al recordar a nuestros compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos —en su gran mayoría delegados y trabajadores que soñaron con una patria justa—, reafirmamos que no estamos dispuestos a dar ni un paso atrás.
La «Ley de Modernización Laboral» no busca modernizar nada; busca retroceder un siglo. Busca quitarnos la palabra y la fuerza colectiva. Por eso, este 24 de marzo no solo marcharemos por el pasado, sino por el presente y el futuro de nuestras familias.
Frente al autoritarismo y la entrega, nuestra respuesta es la misma de siempre: Memoria, Verdad y Justicia. Con la convicción de que los derechos se conquistan y se defienden siempre.
¡30.000 PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!
Alfredo Seydell
Secretario de Derechos Humanos



