NO DEJEMOS QUE SE APAGUE LA LUZ

El 11 de noviembre de 1946, el gobernador peronista Argentino Auchter dispuso la estatización del servicio de energía eléctrica en Córdoba. Hoy, 79 años después, el gobierno cipayo de Milei pretende avanzar con la privatización del patrimonio público, que no es ni más ni menos que la enajenación de preciados recursos como las usinas hidroeléctricas y nucleares. Por eso hay que revalorizar un jalón que transformó la Córdoba pujante, como fue la recuperación del servicio eléctrico que era deficiente bajo la administración de las compañías privadas.

Se estableció que la producción, transporte y distribución de electricidad en todo el territorio provincial debía estar a cargo del Estado. No se otorgarían nuevas concesiones ni se podrían transferir las existentes. Las usinas e instalaciones de distribución de energía eléctrica fueron consideradas de utilidad pública.

La estatización inició el camino hacia la creación de la Empresa Provincial de Energía de los cordobeses. Primeramente, el servicio quedó a cargo de la Comisión Administradora del Servicio Público de la Electricidad (CASPE). Luego en 1949, se transformó en el Servicio Provincial de Energía de Córdoba (SPEC) y el 1° de abril de 1953 comenzó su actividad nuestra EPEC, que es y será el pilar de desarrollo de nuestra provincia.

Luz y Fuerza de Córdoba respaldó plenamente la estatización y como lo marcan nuestros principios, reivindicamos el carácter público de la energía eléctrica porque es un recurso estratégico y un derecho humano que debe llegar a todos, por eso nunca debe ser privatizada. Esto es incuestionable.No podremos tener soberanía energética si como sociedad no defendemos y aseguramos los recursos propios y EPEC como empresa pública