10 de diciembre – Día Internacional de los Derechos Humanos

El pasado miércoles 10 de diciembre Día Universal de los Derechos Humanos y Día de la Restauración de la Democracia en la Argentina se realizó una ronda de Pañuelos Blancos en la Plaza San Martín, de la que participó el Compañero Alfredo Seydell, secretario de Derechos Humanos de nuestra organización. En el marco de los 50 años del Golpe Cívico Militar de 1976, la convocatoria fue realizada por los organismos de Derechos Humanos y por la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos, que cumple 27 años de labor colectiva por la Memoria, la Verdad y la Justicia, con enorme compromiso en la defensa de los derechos humanos.  Durante la actividad que no sólo contempló la tradicional ronda a la Plaza se dio un ambiente emotivo al escuchar los músicos, encuentro entre compañeros y compañeras dispuestos a continuar levantando las banderas que vienen enarbolando nuestras viejas madres y abuelas.  Formaron parte los artistas de Tango por la memoria, Guada Gómez y la Murga de Rosedal.

Al finalizar la ronda se leyó un pronunciamiento que enfatizó particularmente sobre el difícil contexto que vive nuestro país y la región dentro de un nuevo plan intervencionista por parte de los EEUU en América Latina, que vuelve a amenazar la democracia y la soberanía para nuestros pueblos.  

Pronunciamiento

Nos encontramos, nuevamente, un 10 de diciembre en una Ronda con Pañuelos Blancos. Una fecha muy cara para nuestras memorias populares.

El 10 de diciembre se conmemora la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por la ONU en 1948, incorporada en nuestro país con rango constitucional en el año 1994.

Se trata del documento histórico más traducido del mundo que proclama los derechos inalienables a toda persona, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

En nuestro país esta fecha también evoca el retorno de la democracia. Tras siete años de una atroz Dictadura marcada a fuego por el terror de Estado el 10 de diciembre de 1983 asumió la presidencia de la Nación Raúl Alfonsín, elegido por el voto popular.

Los Derechos Humanos, en tanto construcción histórica y política, suponen luchas y articulaciones sociales, sueños de un mundo justo y organización popular. Hoy, nos encontramos en el contexto nacional más adverso que pudiéramos vivir e imaginar en democracia: el aparato productivo del país destrozado, la soberanía y nuestros bienes naturales puestos a la venta, el pueblo hambreado, tasas de desocupación y subocupación en alza, corrupción estatal en niveles escandalosos, ataque a los sectores más vulnerables con una saña y crueldad nunca visto. Una reforma laboral en ciernes que nos retrotrae a principios del siglo XX, niveles obscenos de deuda externa fugada y mucho más.

La “miseria planificada” trazada por los contornos y con la profundidad de lo diseñado casi 50 años atrás, por el FMI y el Tesoro de EE.UU, sentados en nuestro Ministerio de Economía. Ayer y hoy.

Un negacionismo capilar y rizomático que, cual péndulo, oscila entre negar los 30 mil -y hacer apología del terror de Estado-, y perseguir a la ciencia, a la tecnología y a la educación, negando su lugar como motores del progreso y buen vivir de los pueblos. Y podríamos seguir…

Contexto que se replica en el escenario tanto regional como global, con diferentes grados de virulencia y deshumanidad. Con repasar los coletazos que da el Imperio en decadencia, promoviendo las ultraderechas y la dependencia obscena en todos y cada uno de los continentes se nos presenta un panorama profundamente oscuro.

Venezuela. Honduras. Chile. Bolivia. Palestina. Perú. Ecuador.

Pero ¡aquí estamos! En ronda, en unidad, con la esperanza entre los dientes, sin resignarnos a que nos (re) escriban el pasado, a que nos dinamiten el presente, sin resignarnos a no poder soñar un horizonte de futuro.

“El que siga buen camino tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar”, canta el trovador. Y qué largo y buen camino venimos recorriendo y pese a las sillas, la verdad, la memoria y la justicia se han erigido como los candiles que nos iluminan el sendero.

Este año, HIJOS, de quienes tanto aprendimos -y aprendemos- está cumpliendo 30 años.

Los 40 años del Juicio a las Juntas, hito histórico que fuimos honrando en cada Juicio por Crímenes de Lesa Humanidad y logramos labrar una identidad única en el mundo.

Nos acercamos a los 20 años de la Ley de la Memoria en Córdoba; como Mesa de Trabajo cumplimos 27 años.

En camino a los 50 años del Golpe, en marzo del año que viene, estamos cerrando este 2025 con un mojón insoslayable:

un mojón que da cuenta de la inmensidad del horror y, a su vez, de la persistencia de la Memoria, de la tenacidad de nuestras viejas, de lo inconmensurable que puede ser la verdad.

Estamos cerrando este 2025 con los hallazgos de huesos humanos en el ex Centro Clandestino, Tortura y Exterminio más grande del interior del pais, el hoy Espacio para la Memoria de La Perla.

Gracias al trabajo mancomunado de una querella activa y tenaz, al Juzgado Federa N 3, a los organismos de DDHH y al EAAF la verdad brota de la tierra, la verdad nos atraviesa con una fuerza arrolladora.

¡AHÍ ESTÁN!.

Nuestros seres queridos ahí están. Los huesos nos hablan. Nos susurran al oído que no podemos flaquear, que hoy más que nunca, debemos seguir.

Debemos levantar la voz, el cuerpo, la unidad, los legados, las memorias. Tenemos que encontrar no solo la manera de frenar esto, sino la chispa de imaginar otro país, otro mundo. Ir hacia lo imposible, lo impensado, lo revolucionario. Porque si algo nos enseñaron Sonia, Otilia, Emi, Vicky, Julia, Nelly, Silvia, es que lo imposible solo tarda un poco más.

– HASTA QUE CONSTRUYAMOS EL PAÍS QUE SOÑARON LOS 30MIL

– PARA QUE NUNCA NOS DEJE DE DOLER EL HAMBRE DE UN ARGENTINO

– POR UN PUEBLO DIGNO, CON SALUD, EDUCACIÓN Y TRABAJO

– UN PAÍS PARA POCOS NUNCA MÁS


Histórico hallazgo de restos humanos en el Ex CCD La Perla

Comunicado del colectivo de familiares querellantes al cierre primera etapa de exhumaciones La Perla

Córdoba, 2 de diciembre de 2025

Miércoles 26 de noviembre de 2025, a las 8:45 de la mañana. Loma del Torito.

A esa hora llegamos junto con nuestro amigo y abogado Ramiro Fresneda, y con el acompañamiento a distancia de quienes aún viviendo muy lejos estuvieron de alguna manera en ese momento que marcará para siempre nuestra historia individual, familiar y colectiva.

En un paisaje serrano de los que tanto conocemos, un monte en medio de lomas con espinillos y molles, vimos la tierra removida ordenadamente, cientos de metros trabajados. Ahí han hallado huesos: lo que queda de nuestros padres, hermanos, hijos, esposos. Allí están muchos de los miles de desaparecidos secuestrados en Córdoba, en esa loma y en otras. No solo los escondieron: los cuerpos no están enteros, están revueltos en la tierra, desarticulados, profanados.

49 años después, por fin pisamos el suelo en donde están. La tierra echa luz en tiempos de oscuridad y de odio. Cada palmo de tierra removida nos remueve el corazón. Ese predio, Loma del Torito, es para nosotros un camposanto.

Entramos acompañados por el juez Hugo Vaca Narvaja, el Secretario Miguel Ceballos, el fiscal Facundo Trotta y otros funcionarios. En el lugar están geólogos, antropólogos y podemos constatar que realizan un trabajo minucioso con el respeto que nuestros familiares merecen. Caminamos entre la tierra removida. Una hija pone una música para su papá. Muchos lloramos. Sentimos alegría por haberlos encontrado y también una profunda tristeza.

49 años después, estas lomas nos revelan certezas. Que nuestros familiares están allí, cerca de La Perla de dónde los sacaron para matarlos como lo dijeron sobrevivientes desde 1980. Que el ejército argentino siempre supo dónde estaban (y están): en terrenos de ellos. Que con su silencio siguen manteniéndolos secuestrados. Que el Estado argentino no los buscó lo suficiente.

Hay fotos de 1979 que muestran los cambios en el terreno. Los testimonios de sobrevivientes contaron del camión, del tiempo que tardaba, que permite indicar la distancia cercana al campo La Perla. Está el testimonio de Juan Julián Solanille. Había mucha información: si hubieran buscado de manera continua los habrían encontrado en estos 50 años. Por eso hoy pedimos un equipo de búsqueda permanente en Córdoba.

El 11 de abril de 2025, 26 familiares nos constituimos como querellantes en la causa “Enterramientos clandestinos” dispuestos a participar, contribuir, empujar, dar a conocer y sobre todo: no esperamos más. El 10 de septiembre comenzaron las excavaciones y 5 días después ocurrieron los primeros hallazgos de huesos. Este 28 de noviembre se interrumpió la búsqueda con resultados concretos que son pruebas contundentes de las desapariciones forzadas y de que los restos de nuestros familiares estaban en el lugar indicado. Ahora les toca al Estado, al Poder judicial y a las instituciones garantizar presupuesto, personal, leyes, decisión política y vías concretas para que la investigación no solo no se interrumpa, sino que se incrementen los medios y se intensifique y acelere radicalmente la búsqueda.

Nosotros seguiremos andando por las lomas que haga falta. Y en breve se sumarán a la querella más familiares que ya están participando en las tareas de nuestro colectivo.

Hemos recorrido muchos caminos, no ha sido nada fácil. Los hijos de quienes están en esas tierras hemos crecido con muchísimo orgullo y con dificultades también. Nuestros hijos, los nietos de quienes están en esas tierras, tienen huecos en su propia historia porque sus abuelos están aún desaparecidos. El daño ha sido inconmensurable, no sólo a los desaparecidos, también a las familias y generaciones por venir.

Agradecemos a las numerosas personas que nos manifestaron su apoyo y empatía, vecinos de Córdoba y del país que nos acompañan. A los pronunciamientos de apoyo y compromiso del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), de la Red Interuniversitaria de Derechos Humanos (RIDDHH) integrada por 38 universidades públicas nacionales. También agradecemos la disposición y colaboración de las Facultades de Filosofía y Humanidades, de Ciencias Sociales y de Derecho de la UNC. A todas las Centrales Obreras de Córdoba – CGTs y CTA – y a numerosos sectores sociales, políticos y culturales que se han expresado.

Junto con actores sociales y políticos de Córdoba, con el asesoramiento humano y técnico de la Universidad Pública, promoveremos una ley de búsqueda que defina como política de Estado la búsqueda permanente, la recuperación y la identificación de todos y todas los secuestrados-desaparecidos, de todos los ciudadanos desaparecidos. No se puede construir la Córdoba del futuro sobre cuerpos insepultos.

No descansaremos hasta encontrarlos a todos y todas. A cada mujer, cada hombre, cada joven, niño y anciano que fue llevado hasta el subsuelo de la muerte de la dictadura. Sus huesos renacen pidiendo Justicia con la fuerza de su dignidad y el brillo de los sueños de cada uno de ellos. Ningún poder desaparecedor podrá borrar el surco de sus vidas.

Graciela Geuna – Soledad García Quiroga -Silvina Requena -Sara Rosenda Lujan -Roxana Claudia Molina -Roberto Doldán – Oscar Ezequiel Jaimovich – Adriana Ruth Jaimovich – Jaime Alarcón – Soledad Nívoli -Osvaldo Nadra – María del Carmen Torres – María Eugenia Carignano -Sebastián Santiago Carignano – Alejandra Moukarsel – Juan Herrero – Alba Cristian Del Valle Camargo – Juan Sebastian Camargo – Norma Carreño – Yamila Y Ernesto Argañaraz – Tomás Gustavo Di Toffino – Norma Donemberg – Estela Marta Reyna – Sebastián Soulier – Mercedes Aguilar – Paula Mónaco Felipe – Liliana Felipe – Francisco Alejandro Ferreyra – Mercedes Ferreyra  – Marta Clara Ferreyra – Mónica Flores – Mariana Ojeda Giorda – Olga Fonsea – Marcelo Yornet – Marcela Sanmartino Carranza – Mariana Sanmartino Carranza – Agustín Di Toffino Ana Actis – Juan de Cicco.