Vecinos de Fiambalá denuncian el impacto de la megaminería sobre las reservas hídricas cordilleranas y los ecosistemas de alta montaña en Catamarca. Un pueblo entre las promesas de desarrollo, la crisis hídrica y el avance extractivo sobre territorios cordilleranos.
A raíz de la modificación de la Ley de Glaciares aprobada en abril pasado, tomó el centro del debate la cuestión de cómo las reservas agua dulce en zonas glaciares, periglaciares y los ecosistemas de altura, quedan expuestos a proyectos altamente destructivos de extracción minera.
En Catamarca la minería a gran escala desembarcó en los ‘90, cuando grandes proyectos mineros se instalaron aprovechando los beneficios de la Ley de Minería menemista. Casos emblemáticos y sintomáticos atestiguan los efectos de la minería en la provincia: La Alumbrera en Belén o la afectación hídrica en la zona del Salar del Hombre Muerto, que dañó la cuenca del Río Los Patos.
Entre el “oro blanco” y las crisis del agua
Tanto en su etapa de exploración como en su etapa de explotación y extracción, la minería de litio de salmuera utiliza grandes cantidades de agua, agua que estos territorios albergan en un delicado equilibrio de ecosistemas.
Las cuencas hídricas son las primeras afectadas por la minería del litio, que vino a instalarse como emblema de la transición energética necesaria para afrontar el cambio climático y son emblema, paradójicamente, de la minería extractiva que avanza sin control sobre el agua. La presión aumenta sobre cuencas hídricas, reservas de agua dulce, zonas periglaciares y sobre los sistemas de humedales de altura presentes en estos territorios cordilleranos y precordilleranos.
Eléctrum tomó contacto con Beatriz Perea, vecina de Fiambalá, un pueblo situado al oeste catamarqueño sobre el Valle de Abaucán, que sufre los efectos de la minería de litio desde su instalación en 2016.
Integrante fundadora de la “Asamblea Fiambalá Despierta”, cuenta que, por estos días, la discusión de la Ley de Glaciares ha impulsado nuevamente la lucha en muchas zonas cordilleranas, “muchos están abriendo los ojos, la modificación de la Ley de Glaciares nos perjudica. Nuestra preocupación es que con esta modificación se intensifique la explotación y se abran nuevos proyectos de Litio en la zona. Somos un pueblo cordillerano, nuestra agua nace en la cordillera de los glaciares y los periglaciares, y por eso decimos que no se tocan, porque se verían amenazadas nuestras vidas y la de todo el ecosistema”.

Los inicios del Proyecto 3 Quebradas
En Fiambalá, las primeras explotaciones de minería de litio comenzaron en 2016, con la instalación de la Minera canadiense Neolithium, con un proyecto de Litio en una zona conocida como las Tres Quebradas de alto valor natural e hídrico: el proyecto “3Q”
En 2021 desembarca la empresa china Zijin Mining que en poco tiempo expande la explotación, abarcando más de 35 mil hectáreas y extrayendo 20 mil toneladas de litio al año. Hoy en el proyecto 3Q Argentina operan la minera china Zijin, junto a Liex, como empresa subsidiaria Argentina.
Hace pocos días, Fiambalá fue noticia a raíz del vuelco de un camión cisterna de la minera Zijin y el derrame de salmuera concentrada que es transportada desde el proyecto de litio Tres Quebradas, en la Cordillera, hacia la planta de procesamiento químico que está en Fiambalá al lado del pueblo.
– ¿Cómo ha sido el proceso desde que llega la minería de Litio a Fiambalá?
– La minería de Litio se instala en plena cordillera, cerca de la fuente de agua, porque necesitan de mucha agua incluso en sus etapas de exploración.
Este año se van a cumplir 10 años de las primeras actividades de minería de Litio en Fiambalá. Primero con la canadiense Neolithium, y desde diciembre de 2021 con la Empresa Zijin, que comienza la explotación, se realiza en la previa un simulacro de participación ciudadana que le llaman, para tratar de mostrar que existe un consenso social, una participación del pueblo, pero no es así.
En 2022, ya con la empresa china Zijin a cargo del proyecto 3Q, comienza la intervención en la cordillera para la extracción del litio, y la instalación de una planta de procesamiento químico de litio al lado del pueblo.
Humedales de altura en peligro
La Asamblea Fiambalá Despierta viene denunciando que el proyecto 3 Quebradas está situado en las lagunas altoandinas y puneñas de Catamarca, que están catalogados como humedales de altura, y están protegidas internacionalmente por el convenio Ramsar. Concretamente, el proyecto se encuentra instalado sobre el Salar Tres Quebradas, en la zona de 3 de estas lagunas: Laguna Negra, Laguna Tres Quebradas y Laguna Esmeralda o Verde.
Los territorios catalogados Ramsar son reguladores naturales de los ecosistemas. La Red de Sitios Ramsar nuclea a los humedales de nuestro país incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, surgida Convención sobre los Humedales firmada en la ciudad de Ramsar (Irán) en 1971.
“Nosotros venimos denunciando desde sus comienzos que la minera está instalada en un sitio Ramsar, con la anuencia del gobierno de la provincia y también de Nación. Es un sistema de humedales de altura que está siendo atacado por este proyecto”.
– ¿Qué impacto socio ambiental han notado desde comienza la explotación y a lo largo de estos 10 años?
-El impacto fue muy rápido, el principal es la baja del nivel del agua en las lagunas. La zona además es una gran belleza natural, sitios como el Balcón del Pissis, las Lagunas Altoandinas y Puneñas de Catamarca, atraen mucho turismo a nuestra región.

El impacto en las economías regionales y en la salud de la comunidad
En cuanto a la salud, la comunidad registra aumento de casos de gastroenteritis y problemas respiratorios. “La planta de procesamiento está instalada al lado del pueblo una parte del carbonato de sodio, que ellos utilizan para la separación de litio, lo tienen almacenado fuera de los galpones, y todo ese polvo en una zona muy ventosa como la nuestra. viaja hacia nuestras casas”. Esto sumado a la remoción de suelos, todo eso vuela hacia el pueblo.
A nivel productivo, impacta en los cultivos, primeros porque el polvillo se pega en las plantas. Además, en nuestro pueblo ya teníamos falta de agua, naturalmente o por mala administración, y el proyecto de Litio agravó la escasez, especialmente para el riego de los viñedos, que es lo que más se cultiva y se produce en Fiambalá”.
Con la baja en los niveles de las lagunas, la actividad turística se ve afectada. “Especialmente en las vacaciones de invierno, siempre hay gente visitándonos, por el Balcón del Pissis, la ruta de los Seismiles en la zona de la cordillera, las termas de Fiambalá, las dunas, los pueblos aledaños que son muy pintorescos, con la calidez de su gente y la producción de cada lugar: nueces, higos, también crían sus animales, ovejas, cabras, sobre todo.
En la zona de la cordillera, las consecuencias se notan sobre la flora y la fauna, a la sequía por la falta de lluvia, se suma la actividad del Litio, que empeora la situación. Mucha gente que tiene sus puestos para la zona de la cordillera, denuncia que desde hace unos años ven como las vicuñas, guanacos, zorros o burros, se mueren cerca del río y no hay una explicación”.
– ¿Qué explicación dan respecto de la escasez de agua que están provocando y de posible contaminación?
“Ellos ocultan y simulan. Desde la instalación de este proyecto su eslogan era ´Minería de litio no es minería de agua`. Pero sabemos que no es así, más allá de que con el método evaporítico, lo que evaporan es la salmuera, necesitan mucha agua dulce para el proceso».
Cuenta Beatriz que se está intentando aumentar la explotación a mayor tonelaje anual y para eso montaron “supuestas audiencias públicas en diciembre del año pasado en las que tratan de hacernos creer que no se va a perder una gota de agua, porque es con otro método donde el agua ingresa, se realiza todo el proceso y luego vuelve a las lagunas y no hay pérdida de agua”.
“Pero para llevar adelante todo esto toman agua de dos ríos aledaños, que son los ríos que abastecen a las lagunas altoandinas, el Río Tres Quebradas y el Río Salado. Nos preguntamos ¿en qué condiciones regresa el agua a las lagunas? No dan ninguna garantía, ni el Ministerio de Minería, ni la Empresa.
Sentimos que estamos desamparados, el Estado no escucha al pueblo que se manifiesta ante el avance de la mega minería, seguimos diciendo que no hay licencia social”.

Salmuera concentrada y contaminación de vertientes
El pasado 25 de marzo, volcó un camión de la minera Zijin cargado con Salmuera concentrada en el paraje Chaschuil, sobre las vertientes de agua que desembocan en el río Chaschuil, que lleva el agua a Fiambalá y a otros pueblos de la cuenca, tanto en Catamarca como en La Rioja. El incidente movilizó al pueblo en su preocupación por la posible contaminación del agua:
“Desde el Ministerio de Minería, y el gobierno de la provincia, lo minimizan, pero sabemos que no hay controles. Por ejemplo, este camión que volcó circulaba a la madrugada porque los han autorizado a transitar de noche. Transitan un camino sinuoso de alta montaña, sin controles en cuanto a velocidad o estado de las cubiertas.
Hemos hecho pedidos de informes sobre el derrame ocurrido, pero no tuvimos ninguna respuesta oficial del Estado con respecto al estado del agua. Desde el Ministerio de Minería se ha multado a la empresa y dicen que se están haciendo los análisis del agua, pero desconfiamos, y decimos que no hay dinero que pueda garantizarnos que el agua no se ha contaminado y que repare el impacto que está teniendo este proyecto en nuestra comunidad”.

Las promesas de progreso y la economía de enclave extractivista
Una muletilla utilizada para inclinar la balanza a favor de las multinacionales mineras es la promesa de ingreso de divisas, de desarrollo para las provincias y la generación de «miles de puestos de trabajo».
Para los catamarqueños de Fiambalá, aún son promesas incumplidas.
«Muchos de los trabajadores en el proyecto 3Q son chinos, son pocos los fiambalenses que trabajan en el lugar. Vivimos en nuestro pueblo un ejemplo más del modelo de saqueo extractivista al que quieren someter nuestro país y toda Latinoamérica”.
Ahora están a punto de entrar en una segunda fase, triplicando la producción, de 20 mil toneladas anuales quieren llevarla a 60 mil toneladas, y el Gobierno de Catamarca ya les ha dado las aprobaciones.
Le llaman producción, pero en realidad acá no producen nada, lo que hacen es extraer la materia prima y se llevan todo a su país, dejando una gran destrucción en nuestra tierra.
“Sabemos que con la minería ningún pueblo va a progresar, se llevan la materia prima y lo que dejan acá de ganancias es mínimo, más ahora con el RIGI. Lo que nos queda es nada, prácticamente se lo estamos regalando y nos dejan un gran impacto ambiental, social y un deterioro en nuestra salud”.
En este sentido, Beatriz lamentó el voto de 4 de los 5 diputados catamarqueños a favor de la modificación de la Ley de Glaciares: «No representan al pueblo, representan a sus intereses. El gobernador Jalil firmó acuerdos en EEUU para seguir entregando nuestros recursos y nuestra agua. Con la modificación de la ley de glaciares estamos muy amenazados, la megaminería que amenaza la vida de todos».
Crece la resistencia
Cuenta Beatriz que la lucha que comenzó con un grupo de mujeres casi en soledad hoy toma más fuerza. “A casi 10 años del inicio de la minería de Litio, ni en Fiambalá, ni en Tinogasta ni en Catamarca hemos visto ese progreso, esa riqueza prometida».
Más gente comienza a levantar la voz, a pesar de la estrategia que toma la minera que es extender su rango de acción, ofreciendo donaciones escolares, sanitarias, de insumos de todo tipo, cursos de oficios, para blanquear su accionar.
Esta operatoria forma parte de un despliegue de las empresas que se verifica en la mayoría de las provincias mineras y se ha ido perfeccionando desde que entraron en los años 90 con beneficios fiscales, y ahora con beneficios multiplicados por el famoso RIGI de la Ley Bases Mileísta. Se esfuerzan por introducir su influencia a todo nivel, en las instituciones, la academia, los gobiernos, y los medios de comunicación. Desde allí se nutre el lobby minero, que demostró su enorme poder de presión en el debate por la modificación de la Ley de Glaciares
En un contexto de retiro del estado donde ni los insumos de los hospitales están garantizados y de ahogamiento económico de las provincias, las comunidades quedan mucho más expuestas a su influencia, viendo como las mineras terminan tomando el lugar del estado o de las políticas públicas, como moneda de canje para profundizar el saqueo.
«Desde el comienzo las dádivas han sido la vía de la minera para buscar la licencia social» denuncia Beatriz. “Catamarca tiene más de 30 años de minería y es una de las provincias más pobres de Argentina. La pobreza es muy palpable en nuestra provincia, por eso decimos no a la megaminería.
“Hoy se están formando nuevos espacios de resistencia, en red con Asambleas de pueblos vecinos, como Tinogasta. En conjunto, se vienen realizando varias actividades, como los bloqueos en el ingreso a la planta de procesamiento de Litio, sobre la Ruta 60.
Con la fuerza renovada de ver crecer una lucha muy desigual, Beatriz agradece la difusión «es muy importante para nosotros que se conozca todo esto, para saltar el silenciamiento que existe en la provincia sobre el tema»




