El 15 de marzo de 1971, Luz y Fuerza de Córdoba fue protagonista de una nueva gesta histórica: el “Viborazo”. La unidad obrero-estudiantil le puso un freno definitivo a la prepotencia del tristemente célebre interventor militar Uriburu, que decía venir a cortar de un solo tajo la cabeza de la serpiente que anidaba en el Movimiento Obrero de Córdoba.
La provocación del nuevo “delegado del régimen”, como lo llamaban los compañeros lucifuercistas, encendió la mecha y avivó las llamas del “Cordobazo”. En un clima de permanente reclamo social y gremial y mientras continuaba la lucha por recuperar nuestro Sindicato intervenido, la CGT resolvió un paro activo para el 12 de marzo.
Al mediodía comenzaron los enfrentamientos en barrio Nicolás Avellaneda, donde fue asesinado Adolfo Cepeda, trabajador de FIAT.
El día 15, la Córdoba rebelde demostró que no se achicaba ante la dictadura. En Villa Revol se armaron las primeras barricadas contra la policía, luego la columna lucifuercista se movilizó hacia el centro y con el paso de las horas devendrá una de las jornadas de lucha popular más impresionantes de la historia argentina.
Finalmente, Uriburu renuncia y el 21 de abril cae detenido Agustín Tosco, abriéndose el capítulo de la lucha por su liberación de la cárcel.



