Conmovedora marcha de Ni Una Menos

Con eje en el pedido de justicia por Agostina Vega, la adolescente asesinada hace unos días en Córdoba, nuestra ciudad se transformó en el epicentro nacional de la Marcha de Ni Una Menos contra la violencia de género y los femicidios.

Una marea de 100 mil mujeres, muchas jóvenes y miles acompañando inundaron las calles de Córdoba, levantando con fuerza el reclamo de Justicia por las que ya no están. En medio de una lluvia persistente, cuadras y cuadras se agolpaban conformando una de las marchas más masivas que se recuerde de Ni Una Menos, desde que se iniciaron las convocatorias contra los femicidios en 2015.  

La familia de Agostina Vera, en la cabecera de la movilización

Este año, además del caso de Agostina que conmocionó a toda Córdoba, resonaron con fuerza también los femicidios de Dulce María Beatriz Candia, en Misiones y Noelia Romero en Buenos Aires.

En un momento donde recrudece día a día el ajuste que desmantela las políticas de prevención de la violencia de género y los programas de asistencia a las víctimas, donde se legitiman desde las más altas esferas de poder institucional discursos cargados de misoginia. Mientras se hambrea al pueblo argentino y se entregan nuestros recursos, se castiga doblemente a las mujeres que son las más expuestas a la precarización, la discriminación y la violencia económica.

Con los abuelos y familia de Agostina presentes y visiblemente conmovidos, la cabecera de la marcha reunió también a las familias de las víctimas de femicidio que aumentan año tras año. Desde iniciado este grito colectivo hace 11 años, son más de 3000 las mujeres asesinadas.

Bajo la consigna “Unir las luchas y rebelarse es la tarea”, la movilización expresó el rechazo al retroceso de las políticas públicas destinadas a la prevención y protección de las víctimas de violencia de género, denunció el desfinanciamiento de programas esenciales y visibilizó el creciente empobrecimiento que afecta especialmente a mujeres y diversidades.

 “Este gobierno ejerce un antifeminismo de Estado que nos ataca mientras fomenta la violencia y la crueldad como único vínculo social. Nuestros feminismos hacen comunidad en cada barrio, escuela, sala de salud”. “Venimos a gritar que unir las luchas contra la crueldad y las violencias de este gobierno machista, racista y saqueador es la tarea. ¡Rebelarnos es urgente!”, fue una de las consignas centrales de la jornada. 

Entre los principales reclamos se destacó la necesidad de recuperar, ampliar y fortalecer las políticas públicas de género en todos los niveles del Estado.

Asimismo, se denunció la complicidad y la inacción del Poder Judicial frente a las violencias que sufren mujeres y diversidades, señalando la falta de respuestas efectivas, la revictimización de quienes denuncian, las demoras en las investigaciones y la ausencia de mecanismos adecuados de protección para las víctimas. También se cuestionó la responsabilidad institucional de un sistema judicial que, en numerosos casos, reproduce y profundiza las desigualdades y las violencias que debería combatir.