Luz y Fuerza de Córdoba rinde un profundo homenaje al compañero Agustín Tosco, al conmemorarse un nuevo natalicio de nuestro máximo conductor.

Los lucifuercistas no sólo lo recordamos con fervor, también nos nutrimos de su conducta y pensamiento, de su savia combativa. Tosco desbordó las fronteras de la clase obrera para transformarse en patrimonio de todo un pueblo. Su herencia es la bandera que nos ha permitido salir victoriosos en diferentes luchas.

Su vida fue un territorio inmenso y siempre habrá pasajes inexplorados, gestos anónimos de un hombre que entregó cada latido de su existencia a defender a los trabajadores.

Aunque hoy celebremos su nacimiento, es imposible no conmoverse al evocar su último adiós. Una despedida que fue una marea de vida: multitudinaria, sentida, idéntica a la que generaba cuando caminaba un sector de trabajo o tomaba la palabra en una asamblea.

Su luz siempre brillará y habita cada rincón de nuestro sindicato, cada conquista y cada puño que se levanta por la justicia social.

Compañero Agustín Tosco… ¡presente!