En el Día Mundial de la Salud hacemos un llamado no sólo a defender y garantizar el derecho a la salud, sino también a fomentar el bienestar integral que es el cimiento sobre el cual se construye todo lo demás.
La salud no es simplemente la ausencia de enfermedades, sino un estado de bienestar físico-mental y de bienestar social, necesario para desenvolvernos en distintos entornos.
¿Por qué el bienestar integral es tan relevante hoy?
Lo primero que queremos enfatizar es que no podemos construir bienestar, si no tenemos ámbitos de trabajo saludables, en un sentido amplio. Es uno de los desafíos contemporáneos, pero hay otros que exigen un mayor compromiso: luchar para que todas las personas reciban servicios de salud, por eso la importancia de asegurar el acceso universal a la salud; fortalecer la respuesta ante emergencias sanitarias; ser activos en la preservación del medio ambiente.
La salud no se trata sólo de políticas gubernamentales o multilaterales, es un llamado a la empatía y al autocuidado, que es la práctica de estilos de vida saludables.
El Día Mundial de la Salud es una oportunidad para recordarnos que, sin salud, nada es posible. Celebremos los avances médicos y siempre busquemos una vida plena y saludable.




