Memoria. Un hallazgo en la Escuela Nicolás Copérnico permitió reconstruir una etapa poco conocida de la formación del dirigente lucifuercista.
Eléctrum, junto a la Secretaría de Derechos Humanos, tomó contacto con el profesor Mariano Sachi, quien impulsó un homenaje a Agustín Tosco en la Escuela Copérnico, realizado el pasado 29 de mayo, luego de descubrir el paso del “Gringo” por la institución.
La figura y la huella imborrable de Agustín Tosco sigue abriendo caminos. El profesor Mariano Sachi destaca la importancia de acercar su legado a las nuevas generaciones y fortalecer la memoria en las escuelas técnicas.

¿Cómo surgió la iniciativa de investigar la relación de Agustín Tosco con la Escuela Nicolás Copérnico?
Hace tiempo que me interesaba impulsar alguna actividad vinculada a la memoria y a los 50 años del golpe de Estado, vengo de una familia golpeada por la Dictadura, milité en su momento en HIJOS, que también cumplió 30 años hace poco. Mi interés por Agustín Tosco empezó desde mis años universitarios y todo surgió por el interés por conocer si la escuela tenía estudiantes o docentes desaparecidos. Empecé una investigación histórica junto a docentes y egresados de la escuela y, revisando legajos de antiguos estudiantes, apareció algo inesperado: el legajo de Agustín Tosco.
¿Qué significó ese descubrimiento?
Fue muy impresionante. Primero apareció su nombre y, al seguir revisando, encontré su fotografía y el analítico secundario de la Escuela Roca. Ahí comenzamos a reconstruir una etapa poco conocida de su vida: su paso por el instituto que años después daría origen a la actual Escuela Nicolás Copérnico. Es un aspecto de su biografía que no estaba suficientemente documentado y que aporta nuevos elementos para comprender su formación. Estos Institutos de capacitación técnica se forman como parte del impulso industrial del peronismo, primero para el área Aerotécnica, pero después también para otras ramas. Uno de estos institutos es lo que después sería el Copérnico, que tuvo su sede en varias locaciones, en calle Santa Rosa, 27 de abril y en la calle Buenos Aires, y después ya en los años 60, en barrio Observatorio, donde se construye la escuela en 1969
¿Por qué consideraron importante difundir este hallazgo?
-Lo primero que pensé fue que esto merecía hacerse público. Además, coincidía con las actividades por la Memoria, la Verdad y la Justicia y con la conmemoración del Cordobazo. Nos pareció fundamental que la comunidad educativa conociera que una figura como Tosco también pasó por esta institución. Así comencé a preparar el proyecto para hacer un acto conmemorativo
¿Cómo trabajaron el tema con los estudiantes?
-La escuela planteó que la actividad debía tener un marco pedagógico, así que elaboramos un proyecto y desarrollamos clases sobre el tema. Fue una experiencia muy enriquecedora porque me permitió dialogar con los chicos sobre su propia historia.
¿Cómo fue la recepción de los jóvenes?
-Muy buena. Los chicos están ávidos de aprender su historia, porque también es la historia de sus familias y de sus abuelos. Cuando se les brindan herramientas, investigan, preguntan y comprenden. Ellos son muy realistas, lo tomaron con mucha seriedad y eso fue muy valioso.
¿Qué importancia tiene que una escuela técnica recupere la figura de Tosco?
-Es muy significativo porque Tosco representa mucho de la escuela técnica, y es alguien admirado, un emblema de Córdoba. Que los estudiantes sepan que pasó por una institución como la suya ayuda a acercar su figura y a comprender que los grandes protagonistas de nuestra historia también surgieron de espacios como estos.

¿Qué dejó este homenaje en la escuela?
-Abrió una puerta. En el Copérnico prácticamente no se había hablado de Memoria, verdad y justicia, o de un hito como el Cordobazo y sus protagonistas. El acto incluyó la inauguración de retratos de Agustín Tosco y de Leonardo Gulle (ex alumno de la escuela, que a los 18 años fue uno de los primeros caídos del Cordobazo), además de árboles en su homenaje. Fue muy importante porque permitió instalar el tema, pensar nuevos proyectos, con un espacio para la memoria en la Escuela. La memoria es algo que hay que mantener vivo, especialmente entre los jóvenes, porque es una herramienta fundamental para comprender el pasado y construir el futuro.



