El pasado viernes 29 de marzo, en la sede del SUOEM, se llevó a cabo la inauguración del Archivo Sindical “Roberto E. Nágera” y de la Biblioteca Sindical Edyts “Pelu” López.
Esta iniciativa constituye una clara muestra de cómo los compañeros y compañeras del SUOEM llevan adelante una política integral que trasciende lo estrictamente reivindicativo, promoviendo la cultura, la formación y la preservación de la memoria histórica de los trabajadores y trabajadoras.

En una provincia marcada por las grandes gestas del movimiento obrero, como el histórico Cordobazo, la construcción y el resguardo de espacios de memoria adquieren una importancia fundamental. Conservar documentos, testimonios e historias de lucha significa mantener vivas las raíces de las conquistas obreras y transmitir a las nuevas generaciones los valores de solidaridad, organización y compromiso colectivo que forman parte de la identidad de los trabajadores cordobeses.
El compañero Alfredo Seydell, Secretario de Derechos Humanos de nuestro gremio, asistió en nombre de nuestra organización sindical.
A continuación, compartimos la crónica del emotivo encuentro, realizada por los compañeros del SUOEM:
Patrimonio Cultural | Inauguramos nuestra Biblioteca y Archivo
Hay noches en las que los edificios dejan de ser edificios y se convierten en otra cosa.
El viernes 29 de mayo, mientras Córdoba volvía a recordar el Cordobazo, el tercer piso del SUOEM se llenó de historias. Historias guardadas en papeles, en libros, en fotografías, en actas, en recuerdos y, sobre todo, en personas.
Porque un archivo sindical no es una colección de documentos. Es la memoria organizada de una pelea. Y una biblioteca sindical no es un conjunto de libros acomodados en estantes. Es una fábrica silenciosa de preguntas, ideas y futuro.
Por eso no fue casual que el SUOEM inaugurara esa noche el Archivo Sindical «Roberto E. Nágera» y la Biblioteca Sindical Edyts «Pelu» López.
Porque Nágera y Pelu pertenecen a esa clase de militantes que entienden que la historia no se mira desde afuera. Se hace. Se construye. Se discute. Se defiende desde adentro.
Nágera, con una trayectoria que atraviesa décadas de lucha sindical y que hunde sus raíces en aquellos tiempos donde Córdoba ardía de rebeldía obrera y popular. Pelu, maestra y militante, convencida de que educar también es organizar, y de que una biblioteca puede ser una herramienta tan poderosa como cualquier tribuna.
La noche reunió compañeros y compañeras de distintas generaciones. Estuvieron nuestro Secretario General Rubén Daniele; la Dra. Andrea Bocco, vicedecana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC; el profesor de la Escuela de Archivología Tito Villanueva; estudiantes que participaron del proyecto; Alfredo Seydell, de Luz y Fuerza; Malvina Tosco, heredera de una historia inseparable de las luchas populares cordobesas; Víctor Vallejo, del Foro Solidario; Matías Rodeiro, Coordinador de Gestión Cultural de la sede Juan Filloy de la Biblioteca Nacional en Córdoba. Participaron además, nuestra Secretaria de Finanzas Fabiola Alfaro; Ismael Ortíz, el Director de nuestro Sanatorio Sindical; integrantes de la Comisión de Jubiladas y Jubilados y numerosos compañeros y compañeras del gremio.
Detrás de la concreción del proyecto hubo además trabajo paciente y colectivo: Raúl Daniele, Fernanda Cambiaso, Susana Ledesma, Pelú López y Valentina Bober pusieron manos, tiempo y convicciones para que esta idea dejara de ser una aspiración y se volviera realidad.
Hubo emoción, claro. Porque cada homenaje verdadero tiene algo de celebración y algo de justicia. Pero también hubo una certeza compartida: un sindicato que conserva su memoria está mejor preparado para defender su presente y para imaginar su porvenir.
Tal vez de eso se trate.
De guardar papeles para que no se pierdan las historias.
De juntar libros para que no se apaguen las preguntas.
De seguir construyendo memoria para que nadie tenga que empezar de nuevo.



