Secretaría de Derechos Humanos. El pasado 29 de mayo, en el marco de un nuevo aniversario del histórico Cordobazo, jornada emblemática de lucha obrera y popular que marcó para siempre la historia de nuestro pueblo, el hall de nuestra organización sindical se convirtió en un espacio de encuentro, memoria y resistencia. Allí, las compañeras y compañeros de Bordando Luchas de Ayer y de Hoy desplegaron su muestra de arte textil Memoria y Resistencia, una propuesta cargada de compromiso militante que nos invitó a recorrer las huellas de las luchas de nuestro pueblo y a reafirmar las banderas que seguimos levantando en el presente.
En un tiempo en el que desde distintos sectores del poder se intenta relativizar los crímenes de la última dictadura cívico-militar, promover discursos negacionistas y avanzar sobre derechos conquistados por generaciones de trabajadoras y trabajadores, la muestra se constituyó en un verdadero acto de resistencia colectiva. Cada bordado, cada imagen y cada relato recuperaron historias de lucha, organización y compromiso, recordándonos que la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta indispensable para transformar el presente y construir un futuro más justo.

La actividad se desarrolló en un clima de profunda reflexión y participación. El Cordobazo estuvo presente no solo como acontecimiento histórico, sino como expresión viva de la rebeldía popular frente a la injusticia, como ejemplo de unidad entre trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales, y como faro que continúa iluminando las luchas de hoy.
La compañera Stella Maris Grafeuille tuvo a su cargo la conducción del encuentro, mientras que uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo protagonizado por la compañera Cristina Ruiz, integrante de Bordadoras de Traslasierra, quien realizó una conmovedora representación teatral que emocionó profundamente a las y los presentes, poniendo en palabras y gestos la memoria.

Al hacer uso de la palabra, el compañero Seydell agradeció a las compañeras y compañeros por haber elegido “nuestra casa para llevar adelante este ejercicio de memoria tan necesario e imprescindible en los tiempos que vivimos”. Asimismo, destacó que cuando hablamos de “nuestra casa” no nos referimos únicamente a la casa de las y los lucifuercistas, sino a un espacio que pertenece a todas las organizaciones populares comprometidas con la defensa de los derechos humanos, la justicia social y la construcción de una sociedad más igualitaria.
En ese mismo sentido, reafirmó la necesidad de sostener en alto las banderas de *Memoria, Verdad y Justicia*, como un compromiso irrenunciable con las y los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, con las Madres y Abuelas que transformaron el dolor en lucha, y con todas aquellas generaciones que enfrentaron la represión y el terrorismo de Estado en defensa de un país más justo, libre y soberano.
Posteriormente, la compañera Graciela hizo entrega de un presente al compañero Secretario de Derechos Humanos, quien recibió el gesto con profunda emoción, reflejo del reconocimiento y el cariño que despiertan quienes han dedicado su vida a la defensa de la memoria y los derechos de nuestro pueblo.

Como sucede en cada encuentro donde la memoria se hace colectiva, el hall de Luz y Fuerza se colmó de abrazos, sonrisas, recuerdos y convicciones. Porque frente al olvido, elegimos la memoria; frente al negacionismo, la verdad; y frente a la impunidad, la justicia.
A continuación, compartimos el documento leído durante la actividad.
En este 29 de mayo conmemoramos un año más de aquella gloriosa gesta de 1969 cuando el pueblo sublevado paría en las calles una de las más elevadas expresiones de conciencia política, organización, dignidad y compromiso de la clase trabajadora: el Cordobazo. Esta respuesta violenta de » lxs de abajo “a la violencia de arriba constituyó el aro de fuego por el que cruzaron las organizaciones populares y revolucionarias de nuevo cuño y de un mayor nivel cualitativo y cuantitativo.
La revuelta del Cordobazo, hecha por lxs obrerxs mejor pagos de América Latina, no fue una reacción espontánea como sostienen algunos teóricos, fue la resultante de un estado de ebullición social frente a los planes y el accionar de la dictadura de Onganía.
Sobre los atropellos y derechos pisoteados hubo dos detonantes para que reventara la caldera: la quita del » sábado inglés» y la privatización del Comedor Universitario. Ante esta situación, no dejó de resonar el llamado a la unidad obrero- estudiantil en la voz de un sindicalista intachable, de gran trayectoria y referente de aquella pueblada, el Compañero Agustín Tosco, «el Gringo». Hoy, en su sindicato de Luz y Fuerza, la colectiva «Bordando luchas de ayer y hoy» está haciendo su muestra de arte textil, Memoria y Resistencia, trayendo en las mantas con nombres de lxs 30.000 compañerxs víctimas del Terrorismo de Estado, la reivindicación de la rebeldía popular. Rescatar aquellas jornadas de acción directa, donde los dirigentes clasistas y honestos eran validados y respetados por propios y ajenos y los burócratas participacionistas se veían desbordados por la presión de las bases es también traer al presente a esa generación de lxs mejores hijxs del pueblo que inmolaron sus vidas por un cambio social más justo. No olvidar ni perdonar a sus torturadores, criminales y cómplices es uno de los más valiosos homenajes que se puede hacer al Cordobazo.


En los tiempos actuales, el neofascismo, sus lacayos e indiferentes reactivan » la teoría de los dos demonios “desvirtuando la historia y en medio de un profundo retroceso en todos los órdenes, no se acalla una campaña de difamación contra quienes luchan cuando se comienza otra. Entonces es un deber moral de todo ser pensante desnudar las mentiras sistémicas y defender las conquistas sociales y derechos adquiridos a lo largo de décadas de lucha. Sólo así se estará honrando la memoria de lxs 30. 000. Hará falta esa energía vital con que se armó en el 69 la defensa de las causas justas. Será necesario asimilar el compromiso militante de esxs compañerxs que, desde sus nombres expuestos en la obra textil emocionan y ocupar sus lugares para continuar bregando contra la falta de equidad. Quizás se estén reciclando esos sentires cada vez que la protesta social cubre las calles, pero con la ausencia de lxs 30.000 se perdió el cuestionamiento masivo y expreso del orden capitalista y habrá que redoblar esfuerzos alistando el camino para la llegada de nuevxs constructorxs de la sociedad que soñaron nuestrxs 30.000 desaparecidxs.
En este aniversario 57 del Cordobazo decimos:
¡Arriba lxs que luchan!
La única lucha que se pierde es la que se abandona.
Compañerxs desaparecidxs ¡Presentes! ¡Ahora y Siempre!



