El miércoles 20 de marzo se desarrolló en el salón “Lorenzo Racero” del tercer piso de nuestra sede sindical, una Charla Debate sobre Violencia Laboral, brindando herramientas sobre esta problemática de la que los trabajadores y trabajadoras de EPEC no están exentos. Además, se abordaron los avances en el trabajo que el Sindicato está llevando adelante, a través de la Secretaría de Derechos Humanos y el equipo de Asesores del Dr. Biafore.

Una introducción: Tipos de violencia laboral y de género

De la charla participaron en primer lugar Karen Herrera, estudiante de Ingeniería Civil de la UTN FRC quien disertó sobre «Características de la Violencia Laboral y Mobbing», quien introdujo en la problemática tomando los tipos de violencia laboral, para “poder identificar estas violencias tan naturalizadas y reconocer factores a cambiar para hacer un ámbito laboral más sano y saludable”, así como su relación con la Violencia de Género, en tanto “muchas veces las que la sufren son mujeres, más en ámbitos e instituciones donde predomina el rol masculino, como pasa en la UTN y también en EPEC”.

Herrera marcó 5 tipos de violencia, como las más comunes y naturalizadas: 1) El acoso laboral o mobbing, es sostenido en el tiempo, no dejar marcas visibles, implica ignorar, limitar, restringir, discriminar, pedir tareas imposibles de realizar en el tiempo requerido. 2) El mansplaining, es el acto de explicar sin tener en cuenta que la otra persona ya lo sabe, minimizar lo que una mujer ya sabe, afectando su autoestima. 3) El acoso sexual y agresión física, que es toda violencia que realmente afecte de forma física. 4) Violencia económica, brecha salarial sucede cuando una trabajadora está en el mismo escalafón que un hombre y no se lo reconocen, ganando menos. 5) La violencia política y el techo de cristal: implica una barrera que impide que las mujeres sigan escalando lugares de conducción, o decisión.

Marco Normativo y Convenio 190

A continuación, tomó la palabra Paloma Muñoz Gamboa, del equipo del Dr. Biafore, quien realizó una síntesis de los aspectos y marcos normativos que regulan la Violencia Laboral y la Violencia de Género, haciendo hincapié en el Convenio 190 de la OIT, de carácter internacional, herramienta muy importante que “nos permite la construcción de un Convenio y un nuevo protocolo de violencia”.

Paloma explicó que la normativa respecto de violencia laboral y de género, está presente tanto en la Constitución Nacional, como en los tratados internacionales ratificados por nuestro país, en la legislación nacional, provincial y en los propios Convenios Colectivos. A nivel constitucional destacó el Art. 14 bis, central en el marco laboral, y destacó la Ley 26 485, de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres, “que nace con el movimiento feminista y de la mano del Convenio 190 con ese feminismo sindical. El movimiento feminista nos ha permitido replantearnos y observar esas relaciones sociales desiguales. Esta es una ley que nosotros revindicamos muchísimo, por su carácter amplio respecto de los diferentes tipos de violencia”.

Respecto del Convenio 190, destacó el concepto que presenta sobre violencia laboral por su carácter completo y por la amplitud del ámbito de aplicación, considerando tanto el nivel público como privado, dentro de todos los ámbitos donde medien relaciones laborales, incluido el marco de las comunicaciones digitales, así como pautas para el abordaje laboral frente a una trabajadora víctima de violencia doméstica. 

Finalmente, rescató los aspectos del Convenio referidos a la prevención de la violencia laboral y la protección, los recursos de reparación para los damnificados, y la orientación en la formación y capacitación, pautas con las que se está trabajando para los casos de violencia en EPEC y en la presentación sindical del nuevo Protocolo de actuación. “Es fundamental comprender que la violencia laboral tiene impactos negativos en la salud de la persona, por lo que es un problema de salud laboral”, finalizó.  

Vamos por un nuevo protocolo:

El cierre de la jornada estuvo a cargo del Dr. Eugenio Biafore, quien presentó el trabajo realizado por parte del equipo jurídico de la Secretaría de Derechos Humanos en materia de violencia laboral, que ha tomado un nuevo impulso “por la lenta y progresiva acumulación, la cantidad de compañeros y compañeras que de una u otra forma tienen que individualmente tomar decisiones muy drásticas respecto al trabajo, que muchas veces implica un apartamento de su trabajo y carrera profesional”.

Biafore enfatizó sobre las gravísimas secuelas en la salud que esto está dejando, y se preguntó a modo de disparador ¿Cómo es que el trabajo enferma?   Marcando que en el transcurso del S. XX el trabajo estuvo en el centro de la vida de las personas, y por medio de la organización sindical los trabajadores accedieron a un conjunto integral de derechos presentes en los Convenios Colectivos y la legislación laboral, que va más allá de lo salarial o la estabilidad, sino que abarca vivienda, turismo, acceso a obra social.  No se pensaba, al margen de los riesgos o estrés de la actividad, que el trabajo pudiera enfermar.

“Se empezó a notar que había ciertas prácticas que no se podían identificar como un riesgo físico, que enfermaban gravemente física y psíquicamente a la gente. Un riesgo sin nombre”.   “La Ley de Riesgos del Trabajo de la Argentina no reconoce ninguna secuela del trabajo que no sea postraumática, y no se reconocen los Riesgos Psicosociales, que son aquellos producidos en el proceso de trabajo, las formas en que se dan las órdenes, en que se distribuyen los beneficios, los premios y los castigos del trabajo, formas de dirección para denigrar, o hacer del acto de la denigración o del miedo al castigo la forma en que se cumplen las órdenes o hacer de la traición y del botoneo de aquel que es oreja del jefe, la forma de recibir premios”(…)

Todo configura, sintetiza Biafore en la “instalación de un sistema anti solidario, donde el mérito se adquiere a partir de las peores costumbres posibles, que enfrentan algo central para los trabajadores, que es la solidaridad de clase”.

Respecto de los Riesgos Psicosociales detectados a partir del trabajo en  nuestros sectores, puntualizó que están dados “a partir de una utilización por parte de la jefatura del Convenio Colectivo para premiar a algunos y amenazar a otros y construir un sistema paralelo al sistema formal”, donde en definitiva se enfrentan la solidaridad y la guerra del “todo vale” para conseguir beneficios personales.  

En este sentido, Biafore reivindicó la lucha de los trabajadores cuando se intenta imponer la ideología del individualismo, apuntando que por eso los sindicatos son tan atacados por el sistema desde hace años, porque buscan destruir la fuerza colectiva.  “Es un momento muy difícil para la negociación colectiva”, expresó, destacando en este sentido “la valentía de las Secretarías de Derechos Humanos y Gremial, de tomar esto, que es un ladrillo caliente”.

Abordaje de la Violencia en EPEC

Al cierre, Biafore relató el camino trazado desde que se comenzó a tratar el problema en nuestro gremio: “lo primero que observamos en el abordaje de los casos de violencia, es que no podíamos avanzar en ninguna acción, porque el Protocolo vigente no contemplaba ninguna participación del sindicato y porque  significaba una doble trampa, la denuncia tenía que ser tramitada en un sistema que ponía a la trabajadora o trabajador en mayor riesgo, porque iba a ser tomado por aquellos que iban a tratar de ocultarlo, estas son prácticas pensadas y ensayadas”.   “Nos encontramos, con las herramientas vigentes, con trabajadores sin posibilidad de representación, sin defensa, sin posibilidad de presentar prueba, ni abogado querellante y totalmente expuesto a represalias”. 

En función de esta realidad, relató, “se decidió desde la organización gremial, con nuestro asesoramiento, construir herramientas para abordar este problema que es muy grave, donde recibimos casos de trabajadoras y trabajadores que llegan destrozados”.  Una de esas herramientas es la presentación de un nuevo Protocolo de Actuación para la tramitación de denuncias de Violencia de Género y otras formas de Violencia Laboral, además de la recepción de denuncias, la impugnación del Protocolo vigente en el Ministerio de Trabajo, el asesoramiento legal y el compromiso en la formación y concientización, en tanto hay una cultura del trabajo que invisibiliza y naturaliza la violencia laboral.

Finalizadas las exposiciones, se dio un rico intercambio donde participaron compañeros y compañeras de EPEC, así como familiares de trabajadores y trabajadoras víctimas de violencia laboral. En el cierre tomaron la palabra, instando a que se sumen al trabajo encarado por la organización gremial, la Secretaria Gremial, Susana Altamirano, el Secretario de Derechos Humanos Alfredo Seydell y la Secretaria de Prensa Roxana Maldonado. Particularmente se enfatizó en la importancia de haber logrado esta herramienta de asesoría legal respecto de esta problemática, que cuenta con el apoyo de la conducción del Sindicato en su conjunto.

Dr. Eugenio Biafore, Paloma Muñoz Gamboa -del equipo de asesoría legal por violencia laboral de la Sec. De DDHH- y Karen Herrera de la UTN en el panel de la charla
Alfredo Seydell
Susana Altamirano
Roxana Maldonado