Sin EPEC, no hay crecimiento ni calidad de servicio

Desde su creación el 1º de abril de 1953, EPEC es el sello del modelo de soberanía energética. La visión del gobernador Raúl Luchini y el compromiso de aquel Consejo Directivo encabezado por nuestro histórico compañero Cristóbal Sierra, no sólo dieron impulso a una empresa pública de capital intensivo, sino que sentaron las bases de esa soberanía.

Mientras el mercado busca la rentabilidad financiera, nosotros defendemos la energía como derecho humano para que cada habitante de nuestra provincia acceda al servicio. Eso es equidad. Por eso es esencial que la integración de la generación, el transporte y la distribución esté en manos del Estado, es la única garantía de crecimiento y de un servicio de calidad.

Alentamos la actualización tecnológica, pero entendemos que la verdadera modernización se hace con los trabajadores adentro. Una adecuada cobertura de los puestos de trabajo es la garantía de operatividad y estabilidad del sistema.

Si EPEC conserva su valía es gracias a la lucha de quienes sabemos que la soberanía energética no se negocia. Cuidemos la empresa provincial, un bien estratégico que no puede estar sujeto a los vaivenes de la especulación privada.

Una vez más renovamos nuestro juramento de defender EPEC por nuestro presente y futuro.

Etapa previa

Hacía 1893 el servicio de energía eléctrica en la ciudad de Córdoba y alrededores era prestado por la compañía estadounidense MacKinlay que tres años después traspasa la concesión a la Compañía de Luz y Fuerza Motriz de Córdoba. En 1907 se otorga la concesión de la distribución de energía a la Compañía General de Electricidad. Por los inconvenientes y el deplorable servicio que brindaban las privadas, el gobernador Argentino Auchter dispuso el 11 de noviembre de 1946 la estatización del servicio de electricidad. Por decreto 4.198/46, la distribución de electricidad queda a cargo de la Comisión Administradora del Servicio Público de Electricidad (CASPE), que el 30 de octubre de 1949 se convierte en el Servicio Público de Energía de Córdoba (SPEC). Nuestro Sindicato apoyó decididamente la estatización del servicio eléctrico, al punto que en el Acta del 4 de abril de 1947 se manifiesta claramente que “como argentinos y amantes de nuestra patria cuidamos celosamente los tesoros de nuestra tierra y que la inmensa riqueza que es la explotación de la energía eléctrica quede en nuestra tierra».

Creación de la Empresa Provincial de Energía

En pleno auge industrial y explosión demográfica se decide crear una empresa estatal que unificase la prestación del servicio. Con el plan eléctrico impulsado en 1949 por el gobernador Juan Ignacio San Martín, la provisión de energía experimenta una mejora y el 31 de diciembre de 1952 se sanciona la ley 4.358 que fusiona SPEC y la Dirección General de Energía en un solo ente, EPEC, que tiene independencia administrativa y autonomía operativa. La primera Resolución fue emitida el 1° de abril de 1953, fecha en que inicia su actividad con esa denominación. Además de administrar la distribución del servicio en nuestra ciudad,  sumará generación y transporte en todo el territorio provincial.

Luz y Fuerza de Córdoba tuvo una destacada participación en la elaboración de la ley que dio origen a EPEC. Cuando comenzó a tratarse la ley, los sindicatos de Luz y Fuerza designaron cuatro representantes para debatir el tema con el gobierno provincial: por Córdoba, participaron los compañeros Cristóbal Sierra y Atilio Borserini (Secretario Adjunto); por Villa María, Cristóbal Pérez y Roberto Bottino. Los gremios proponían formar un Tribunal Paritario con facultades resolutivas, una Comisión Paritaria para discutir el Convenio Colectivo de Trabajo (firmado en 1950 durante la conducción de Sierra), elaborar un registro de denominaciones único y el listado de quienes pasarían a integrar la empresa, limitado a los que efectivamente estaban afectados a la prestación del servicio eléctrico. El proyecto avanzaba en la Legislatura provincial y los sindicatos no habían podido expresar sus propuestas. El 23 de diciembre de 1952 estaba previsto tratar la iniciativa, por lo que las organizaciones sindicales esta vez exigieron ser tenidos en cuenta y amenazaron con medidas de fuerza. Ante esto, el gobernador resolvió retirar el proyecto de la Legislatura y discutirlo con Luz y Fuerza. En una semana, se pudieron incorporar los cambios planteados por los trabajadores: se creó el Tribunal Paritario, que tenía carácter resolutivo, es decir, que sin dictamen del tribunal, el directorio no podía adoptar ninguna resolución en temas laborales o gremiales, y se conformó la Comisión Paritaria, entre otras modificaciones.