Primer Medalla al Mérito Sindical

Pionera entre los pioneros, la compañera Luisa Guevara de Fernández dejó una huella imborrable en la historia de nuestro Sindicato y por eso fue distinguida con la primera medalla al mérito sindical.

Fue una de las primeras afiliadas, con el número 15 en su carnet y desde 1932, se desempeñó en el área de Contaduría de la empresa, cuando aún estaba en manos extranjeras. Fue testigo de la creación de la EPEC. Aportó sus conocimientos administrativos y gran capacidad de trabajo a la construcción y consolidación institucional del gremio.

En reconocimiento a su compromiso, capacidad y convicción, compartimos este homenaje de las compañeras que hoy integran la conducción de Luz y Fuerza de Córdoba.

Luisa Guevara de Fernández recibe de manos de Cristóbal Sierra, entonces secretario general, un reconocimiento a su trayectoria sindical. Años 50 

Las mujeres también escribieron la historia de Luz y Fuerza

Creo que Doña Luisa sentiría un profundo orgullo al ver que hoy las mujeres ocupan espacios de conducción y decisión en Luz y Fuerza. Pero, conociendo su historia, seguramente también nos recordaría que esos lugares no son un privilegio, sino una enorme responsabilidad. Ella nunca buscó el reconocimiento personal; entendía la militancia sindical como una tarea cotidiana, silenciosa y comprometida, siempre al servicio de los trabajadores y de la construcción colectiva.

Su vida es la demostración de que las mujeres estuvieron presentes desde los orígenes de nuestro sindicato, aportando inteligencia, capacidad, sensibilidad y una enorme vocación de servicio, aun cuando la historia muchas veces invisibilizó ese protagonismo. Doña Luisa fue una de las primeras afiliadas, acompañó a los dirigentes en momentos fundamentales, participó en la organización administrativa del gremio, colaboró en la elaboración del primer convenio colectivo, impulsó iniciativas solidarias para los compañeros y, ya jubilada, siguió militando con la misma convicción, contribuyendo a la creación del Fondo Compensador. Nunca dejó de trabajar por los demás.

Que la primera Medalla al Mérito Sindical haya sido otorgada a una compañera tiene un enorme valor simbólico. Significa que, desde los comienzos, nuestro sindicato supo reconocer que el compromiso, la honestidad, la entrega y la capacidad no tienen género. Ese reconocimiento no sólo honra la trayectoria de Doña Luisa, sino también la de tantas mujeres que sostuvieron y fortalecieron nuestra organización desde lugares muchas veces silenciosos, pero absolutamente imprescindibles.

Su ejemplo nos deja una enseñanza profundamente vigente: un sindicato se construye todos los días, con trabajo, con coherencia, con solidaridad y con convicciones. Nos recuerda que la verdadera grandeza no está en los cargos ni en el protagonismo, sino en la capacidad de poner siempre el interés colectivo por encima del individual.

Las mujeres que hoy tienen la responsabilidad de integrar el Consejo Directivo son parte de ese camino que Doña Luisa, junto a otras pioneras, ayudó a abrir. Cada paso que damos reafirma que la participación de las mujeres no responde a una concesión de la historia, sino al reconocimiento de un lugar que se conquistó con décadas de esfuerzo, militancia y compromiso. Honrar a Doña Luisa es también asumir el desafío de seguir construyendo un sindicato cada vez más justo, más participativo y más fuerte, fiel a los valores que ella representó durante toda su vida.

Roxana Maldonado

Sec. De Prensa

De Luisa a nosotras

Cuando revisamos Electrums pasados y descubrimos que la primera Medalla al Mérito Sindical de nuestra historia fue para una compañera, Doña Luisa Guevara de Fernández, me detuve.

Luisa fue afiliada N°15. Estuvo detrás del primer convenio, creó la “Sociedad de los 20”, fundó el Fondo Compensador después de jubilada, y venía “mañana y tarde, sin viáticos”. El cro. Bustos la recordaba así: “Era la espiritualidad del gremio. Era la única mujer”. Ya en tiempos de Tosco le tenían profundo respeto.

Luisa no tuvo cargos directivos porque en esa época el sindicato era de varones. Pero sostuvo, organizó, asesoró y no pidió permiso para estar. Por eso se llevó la primera medalla.

Hoy, muchos años después, me toca a mí desde otro lugar: soy la primera mujer en ocupar la Secretaría Gremial de Luz y Fuerza Córdoba. Y quiero homenajearla desde ahí.

Porque su ejemplo me dice que las mujeres tenemos una gran fortaleza espiritual y la capacidad para ocupar lugares importantes y dirigir los destinos del gremio. No hace falta gritar más fuerte. Hace falta compromiso, coherencia y estar cuando hay que estar, como lo hizo ella.

Lo hago desde la humildad, pero con un mensaje fuerte y claro: la tranquera que Luisa entreabrió con trabajo silencioso, hoy está abierta. Y es nuestra responsabilidad sostenerla así para las compañeras que vienen.

Gracias, Doña Luisa. Por mostrar el camino. Por recordarnos que el mérito también tiene nombre de mujer.

Susana Altamirano

Secretaria Gremial – Consejo Directivo de Luz y Fuerza Córdoba


Me llena de orgullo conocer su historia

En tiempos donde nosotras no teníamos una presencia visible, no solo en nuestro gremio sino en todo lugar, su trabajo silencioso, tenaz y amoroso mostró su importancia como mujer.

Me llena de orgullo conocer su historia, me alienta a continuar su camino dentro de nuestro querido Sindicato y también dejar huella como lo hizo ella.

El recibir la primera medalla al mérito sindical es el reconocimiento a su trabajo en pos de sus compañeros y como ejemplo para su familia.

Claudia Córdoba

4° Vocal Suplente


Gracias compañera por marcar el camino

Mi reconocimiento para la compañera Luisa, por ser mujer de lucha, desde la secretaria de la Mujer y Equidad de Género de la CGT Regional Córdoba. 

HONRO A LA COMPAÑERA LUISA Y ADMIRO SU GRAN VOCACIÓN DE LUCHA POR LA JUSTICIA SOCIAL…POR HACER VALER LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES.  A TRAVÉS DE ELLA Y OTRAS PIONERAS SE ABRIO EL CAMINO PARA QUE HOY COMPAÑERAS TAMBIEN OCUPEN CARGOS SINDICALES ¡GRACIAS INFINITAS COMPAÑERA!

Marcela Siccone

Secretaria de la Mujer y Equidad de Género de la CGT