Día de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez
Uno de los flagelos más silenciosos y dolorosos de nuestra sociedad es el maltrato en la vejez. Hemos reflexionado otras veces sobre las diversas formas de violencia que sufren las personas mayores, que abarcan desde el maltrato físico y psicológico hasta el abandono y la explotación financiera.
Es indispensable desnaturalizar conductas que afectan su dignidad. Con frecuencia, el destrato ocurre en entornos de confianza, ya sea en el ámbito familiar o en instituciones de cuidado, lo que dificulta que las víctimas denuncien por temor, vergüenza o dependencia. Por ello, resulta fundamental promover una cultura del buen trato, fortalecer los marcos legales de protección e identificar las señales de alerta de manera temprana.
Ser una persona mayor no significa quedar relegado a un plano de aparente inutilidad.
Si pretendemos construir una sociedad mejor, aseguremos un envejecimiento activo, digno y seguro. Debe ser un compromiso diario para restituir el valor de los adultos mayores como pilares de nuestra historia y portadores de sabiduría.
Proteger sus derechos humanos y asegurar su bienestar es un deber colectivo que define la calidad moral de una comunidad.



